Cuando nace un emprendimiento, el mayor desafío es hacer rendir el tiempo y el dinero para comenzar a vender lo antes posible.
En el mundo del ecommerce, intentar hacer todo por cuenta propia dentro de la empresa puede frenar el crecimiento.
Myst es una marca chilena de mochilas y accesorios de viaje que para crecer de forma sólida desde el principio, Francisco Martínez, CEO y dueño de la marca, decidió profesionalizar su área digital desde el primer día junto a la agencia de marketing digital Adity.
Con solo nueve meses en el mercado y ocho de ellos trabajando codo a codo con la agencia, Martínez repasa cómo ha sido este camino, la importancia de dejar las cosas en manos de expertos y cómo el marketing digital se convirtió en el motor para posicionar a Myst.
De intentar “hacer de todo” a armar un equipo de confianza
En los inicios de un negocio, es común que el fundador haga de todo: recursos humanos, finanzas, operaciones y marketing. Sin embargo, para Francisco Martínez, la clave para crecer estuvo en armar un equipo de apoyo experto.
«Siempre que uno parte desde cero es súper complicado. Yo creo que algo clave es empezar a buscar partners y lo que yo hago principalmente cuando parto los emprendimientos trato de rodearme de los mejores, los especialistas, los que te vengan a aportar, los que te forman como un círculo de hierro que digo yo… Y una de las decisiones que nosotros tomamos principalmente es buscar un partner como Adity y que nos traspase y nos ayude en el día a día a hacer esto todo con respecto al marketing digital.»
Aunque hacer el marketing de forma interna parezca más barato al principio, el empresario aclara que al final puede salir más caro si no se sabe bien cómo hacerlo:
«Nosotros lo hacíamos, digamos, in-house, pero hacerlo in-house realmente te puede resultar un poquito más económico, pero cuando tú sacas la cuenta final, en definitiva puede que no te salga más barato.»
Apoyo experto en e-commerce y ventas online
La elección de Adity no fue al azar. Tras hablar con cerca de 15 agencias del mercado, Myst buscaba un equipo con experiencia real en marcas y tiendas online.
«Buscaba en Adity encontrar un partner profesional y que soportara este inicio de Myst que estábamos haciendo. Eso era principalmente, buscar una profesionalización de lo que yo estaba haciendo.»
Como Myst empezó vendiendo 100% por internet (en su propio sitio web y en marketplaces), el marketing digital era la prioridad para conseguir sus primeras ventas:
«Myst, que partimos cien por ciento online con nuestro sitio web y vendiéndolo a través de distintos marketplace, un punto clave era el marketing digital porque esto iba a gatillar las ventas de la compañía.»
De cero a cien: Aprender a hacer marketing digital de verdad
Para Francisco Martínez, trabajar con la agencia significó un cambio total en su forma de ver el negocio, pasando de no saber nada de marketing a armar estrategias comerciales claras para el día a día y para el futuro.
«Mi principal aprendizaje en marketing ha sido todo, pero principalmente porque yo de marketing no entendía nada… con ustedes yo aprendí a trabajar en marketing. Mi base de marketing era cero. Y ahora yo siento que he evolucionado muchísimo… Entonces, en definitiva, el aprendizaje es, oye, de esta forma se trabaja el marketing digital. Entonces, definitivamente, el aprendizaje es de cero a cien.»
En este proceso, la marca ha ido probando distintas acciones: cambiar los banners de la web, ofrecer distintas promociones, sumar alianzas con bancos y medir los resultados con indicadores claros como el ROAS (retorno de la inversión publicitaria).
«Myst nace con Adity prácticamente desde cero. Ustedes lo tomaron como una guagua y ha ido creciendo, digamos, desde que nació. Está madurando. Entonces, todo el crecimiento que ha tenido Myst ha ido de la mano con Adity… Y todos los meses hacemos algo, y prueba y error, y hacemos esto, hacemos lo otro, tenemos ahora alianzas con bancos, que también, lo que te decía, es muy importante para nosotros.»
Calmar la ansiedad y ganarse la confianza de los clientes
Uno de los errores más comunes al lanzar una marca es esperar ventas millonarias de inmediato. Martínez enfatiza que vender por internet toma tiempo y constancia, porque lo primero es ganarse la confianza de la gente.
«Decir altiro que el primer mes no va a andar diez millones de pesos, porque yo lo aprendí y lo aprendí con porrazos también y también lo aprendí de parte de ustedes. Y es súper simple, porque cuando tú partes, nadie te conoce… primero tienes que obtener la confianza del consumidor y eso es clave.»
Además, aconseja mantener el orden desde el primer minuto, sin importar lo pequeña que sea la empresa:
«Aunque partas muy chiquitito, parte ordenado… parte con tu agencia de marketing, parte con un contador… Porque vas a tener pocas ventas y vas a tener poco ingreso y va a ser más fácil el manejo. Y a medida que vayas creciendo, va a ser más fácil de llevar ese orden.»
Más que un proveedor, un socio de verdad
Más allá de ejecutar campañas, la relación entre Myst y Adity se consolidó con reuniones seguidas, planificación mes a mes y una comunicación fluida enfocada en hacer crecer el negocio.
«Lo que yo creo que resume todo esto es lo que yo he dicho varias veces, que es la palabra partner. Alguien que vaya contigo ahí en el día a día. No que tú tengas un proveedor de servicios, sino que tú tengas un partner con alguien que tenga su nivel de confianza… En definitiva sea un win-win.»
Hoy, con nueve meses de vida, Myst no solo consolidó su canal de ventas por internet, sino que ya se prepara para llegar a tiendas físicas, respaldado por una estrategia digital que no para de dar resultados.
