No es un secreto que los consumidores están aburridos de ver contenidos genéricos en los medios publicitarios. Buscar la manera de personalizar lo que se muestra es uno de los esfuerzos que la industria ha venido trabajando de mano con la tecnología. Ante tanta saturación de mensajes la personalización busca que cada consumidor vea lo que les hagan sentido.Los diferentes factores y elementos que componen los planes de marketing para poder llegar a los consumidores están adoptando la personalización para ajustarse a lo que desea ver quién lo recibe. Ya lo vemos con la automatización del email marketing, sea con boletines informativos o flujos de envío según el comportamiento e interacción del usuario. Si nos vamos a métodos más profundos, el Big Data y la inteligencia artificial están siendo una pieza clave en la personalización y acá es donde la interacción directa con las personas pueden marcar un antes y un después.

Algunas campañas ya han utilizado el sistema de detección de voz para dar un toque diferente a los contenidos que ofrecen, sin embargo todo avanza y el reconocimiento facial se ve cómo lo próximo para marcar diferencias.

Un claro ejemplo de la función de voz fue la campaña de Burger King el 2017 que activaba al asistente de voz de google en los celulares.

Ya tenemos la voz, lo siguiente es el reconocimiento facial

Un factor potente para ayudar con la personalización de contenido (y que de a poco está comenzando a ser considerada por las marcas) es el reconocimiento facial.

Un ejemplo de esto es la campaña de GMC donde según el comportamiento de la gente una cámara detectaba sus gestos faciales y pantalla interactuaba con ellos proyectando un contenido más lúdico. 

Pero un uso mayor puede ser implementado, desde marzo la empresa Coolers Screens está poniendo a prueba en algunos supermercados de Estados Unidos unos refrigeradores inteligentes con tecnología de reconocimiento facial. Con tan solo acercarte un escaneo identifica el género y la edad ; A partir de esto los anuncios van cambiando para acercarse a algo que pueda ser del interés del consumidor, otra función interesante es un seguimiento ocularque determina cuales son los productos que llaman la atención de cada persona y así poder detectar conductas de consumo dando un paso más allá de sólo un fin publicitario.

Definitivamente el reconocimiento facial es un gran factor para hacer más interactiva la publicidad y si pensamos más a futuro el uso de dispositivos con cámaras integradas es casi algo del día a día por lo que con ciertas regulaciones para no invadir la privacidad  esto se vuelve en una gran oportunidad para mostrar publicidad ajustada al consumidor.